LEGISLADORES

Leo LA GACETA y quedo sorprendido. Resulta ser que la débil y muy poco trascendente oposición parlamentaria en esta bendita Tucson, resolvió por unanimidad no asistir a las deliberaciones legislativas, en la que se habilitó el voto optativo a los jóvenes de 16 y 17 años, para elegir a quienes nos representarán en el poder político local. Sin entrar a opinar sobre la conveniencia o no de esta novedad, pregunto: ¿en qué campaña política los candidatos -hoy legisladores- se comprometieron a legislar sobre esta reforma? ¿En qué campaña política se comprometieron a modificar una vez más nuestra carta magna? ¿En qué campaña política los opositores manifestaron que no concurrirían a las sesiones legislativas en casos como el que nos ocupa? Los oficialistas, asiduos levantamanos, indudablemente están sometidos al Poder Ejecutivo. Esta realidad nunca la expresaron en ocasión de las campañas electorales. Tampoco la oposición anduvo pregonando que no asistiría a las sesiones en caso de no compartir estas decisiones. Les construyeron un palacio digno del primer mundo para que puedan deliberar democráticamente. Los unos y los otros, a mi entender, se exceden en sus atribuciones y lo que es peor, no responden a las necesidades de quienes los eligieron. El 85% de los legisladores obedece acabadamente a la Casa de 25 de Mayo. El otro 15% ahora resulta que se quedarán en sus hogares para no convalidar con su presencia estas decisiones que aparentemente no comparten. Creo que la culpa de todas estas irregularidades las tenemos los que cada dos años vamos a elegir con nuestro voto a quienes nos representarán. Entiendo que toda vez que tengamos la oportunidad de emitir nuestro voto, lo hagamos pensando y recordando a estos protagonistas que inauguraron un edificio magnífico y que hoy muchos de ellos están sometidos a otro poder y los otros, a resignar sus ideales y quedarse a ver por la tele los resultados. Pobre democracia.

Hugo Navarro
hucena@arnet.com.ar


GRAVE INJUSTICIA

Soy docente universitario jubilado desde 1994. Tengo 84 años. He aportado durante 48 años. La única movilidad en mi jubilación es la acordada semestralmente por la Presidenta de la Nación, muy lejos del 82% móvil que es legalmente mi derecho. Estoy en juicio por ese porcentaje y por la retroactividad correspondiente desde el inicio de mi jubilación. En diciembre de 2011 dicho juicio estaba para sentencia; sospechosamente aún sigue en la misma instancia. Escuché por televisión al viceministro de Economía de la Nación congratularse con la Anses porque de sus fondos proveía para planes nacionales de viviendas y para colaborar con empresas. Tengo la ingenuidad de creer que los fondos de la Anses son de los jubilados y que la función de la Anses es administrarlos. Estaría de acuerdo con el viceministro de Economía si una vez pagado el 82% móvil y las retroactividades a todos los jubilados del país, con el excedente se favorecieran la construcción de viviendas y a las empresas. No podemos afirmar que el Estado Nacional sea justo mientras se mantenga esta evidente y grave injusticia con los jubilados.

Oscar René Aguirre
Avenida Mate de Luna 4.535 
San Miguel de Tucumán


LA CALIDAD EDUCATIVA

"La calidad educativa se hace en el aula", dijo nuestra ministra de Educación. Es verdad. El aula es el recinto sagrado donde ocurre ese acto sublime: la transferencia del conocimiento. El docente es el responsable de la "calidad de ese conocimiento" y el Gobierno, a través de su política educativa es el responsable de "la calidad de las condiciones" para que ello ocurra. Si el alumno grita, canta, se traslada por el curso sin permiso, falta el respeto o tiene otros comportamientos, la responsabilidad no es del docente. Es responsabilidad de la ministra garantizar las condiciones que tanto el docente como el estudiante deben de disponer para garantizar la enseñanza y el aprendizaje. Es la ministra y su equipo quienes determinan que el alumno tenga "licencia para matar…" (como dice el dicho). ¿La calidad educativa se hace en el aula? Por supuesto. Pero la disciplina, el orden, el respeto, el amor al estudio, los buenos hábitos de estudio, el uso de la memoria, la fuerza de voluntad son condiciones "sine qua non" para que haya calidad. Exijamos que la escuela exija a nuestros hijos. Los buenos límites no cortan las alas, al contrario, las hacen crecer.

Sergio G. Núñez
sergus.nunez@gmail.com


EL HOMBRE MEDIOCRE

"El hombre mediocre", de José Ingenieros, debería ser de lectura obligatoria para todos los políticos. Digo esto por lo siguiente: las continuas peleas en la Cámara entre representantes del mismo partido, que por supuesto discuten por proyectos que dicen que les pertenecen, nos deja a la sociedad en que vivimos un amargo criterio, cuando vemos que los que nos representan, lo único que les interesa es la discusión ambigua sin sentido. El escritor plasmó uno de los más certeros análisis posible de los valores que impregnan la vida de los seres humanos. Penetró sin contemplaciones en los tejidos enfermos de la sociedad, logró aplicar conductas y vicios morales anticipándose a situaciones que aún hoy, en los albores de un nuevo milenio, continúan vigentes. Es un libro extraordinario e imprescindible de uno de los mayores pensadores argentinos de todos los tiempos.

Jorge Antonio Chaves
Sabin sin número-El Corte 
Yerba Buena-Tucumán


EL HOGAR SAN ALBERTO

El 2 de octubre, fui con un grupo de alumnos del ultimo año del secundario del Colegio de la Consolación de Concepción, a visitar el Hogar San Alberto en Tafí Viejo, porque leímos en un editorial de LA GACETA, después de visitar otros geriátricos, que era el más grande de la provincia. Llegamos, y una maravillosa sorpresa nos esperaba. Al pie del cerro, en un lugar espléndido, un edificio limpio, organizado, con paredes con mucho vidrio para que los adultos mayores puedan disfrutar el paisaje que los rodea, se alza en proporciones no vistas en otros geriátricos. Este diario lo describe el 8 de octubre, y querría agregar otras cosas a esa descripción: dormitorios con aire acondicionado y calefactores; salitas de rehabilitación con los aparatos adecuados, salas de recreación, de gimnasia, personal cálido, orden y limpieza total. Fue criterioso el consejo de la asistente social respecto de no hablarles de la familia y dijo también lo que todos queríamos escuchar: que, pese a lo lindo que nos parecía todo, ese, como cualquier otro geriátrico u hogar, era lo último que se debía intentar. La familia, los seres queridos, algún acompañante especializado resultan ser, mientras se pueda, la compañía que ellos desean tener, y su casa o la de sus hijos, el lugar donde ellos desean estar. En lugares del tipo, aunque no con la misma calidad, los adultos mayores se "depositan" como en una guardería permanente, como bultos que nadie va a retirar ni a visitar ni a brindar una caricia. Una anécdota que impresionó a los alumnos porque parecía salida de la bibliografía con la que se están preparando para investigar, es la de un anciano que nos contaba que tenía cinco hijos, cuatro de los cuales jamás iban a verlo, excepto uno. Y al hablar, sus ojitos brillaban... ¿de alegría?, ¿eran lágrimas de tristeza? Ese que iba a verlo una vez por mes, era tan bueno que lo llevaba a cobrar su jubilación, dinero que retenía para que nadie pudiera robárselo en el hogar. "Maltrato económico" lo llaman los que saben. De todas maneras, buen tino el de la asistente social al aconsejar no tocar este tema que les duele. El Hogar San Alberto, lo mejor que vimos en la provincia, es público, pero qué difícil encontrar algo público en estas excelentes condiciones. Felicitaciones al Hogar San Alberto, a su gente, y al Estado provincial por tamaña obra.

María Estela López Chehín
estelashow@hotmail.com


PUEBLO CAUTIVO

Es lamentable ver cómo la "guerra" entre dos familias, han dividido y anarquizado un pueblo; han involucrado neciamente a un país en una disputa por oscuros intereses. No se trata de la Ley de Medios ni de derechos humanos, sino de intereses no revelados que acabaron con un "romance" de años entre un monopolio de medios y un kirchnerismo en busca de afianzar su poder. Un Néstor que agasajaba a Magneto invitándolo a su mesa en Olivos o departiendo en La Rosada y le concede prórrogas de licencias por diez años. Cristina misma lo admite al revelar que fue el "único empresario que compartió la mesa de su familia en más de 30 oportunidades". ¿Qué pasó? No lo sabemos a ciencia cierta, pero el lazo que los unía se rompió, y empezó la "guerra". En esta guerra que somos convidados de piedra y ajenos, se involucra y cautiva a un país entero; se lo divide en opiniones antagónicas. Se sume al pueblo en un cautiverio despiadado profundizando las heridas surgidas con las cacerolas y otras protestas legítimas. El Ejecutivo se enfrasca y pone toda su fuerza y empeño en el tema "familiar" que, en definitiva, debe resolver la justicia; y abandona a su pueblo a su suerte, un pueblo que se desangra, se anarquiza, se hunde, se desmiembra. Si se quiere eliminar un monopolio y exigir el cumplimiento de una ley, está muy bien; pero la cumplamos todos, eliminemos también todos los monopolios y publicidad oficial que satura y adoctrina; eliminemos toda la corrupción y el "negreo", tanto del ámbito privado como la enquistada dentro del poder. Depuremos del gobierno a los atrevidos mentirosos que enervan a un pueblo con sus insultos diarios. ¿Cuesta tanto ser gente de bien? Con estas medidas, y respetando todos la Carta Magna, la independencia de los poderes de la República, al pueblo en general y a las personas en particular, seremos un país mejor, escribiremos una historia mejor sin necesidad de cambiar la que fue; seremos un país que se merece la gente buena que lo habita.

Hugo Albornoz
humbertohugo@hotmail.com


FARMACIAS

Como vecino de La Trinidad, en donde no existe el turno en las farmacias, debo ir a Concepción por cualquier remedio. Ninguna está abierta de noche, pese a que en todas ellas se accede a los días y horarios. Pero sí encuentro todas las vinerías abiertas las 24 horas, los 365 días del año. ¿Podrían las vinerías vender fármacos para que podamos acceder a ellos en cualquier horario? En ese caso habría que crear un nuevo ente de control ante la ineficacia de los actuales. De un solo tiro mataríamos dos pájaros, lo que redundaría también en un beneficio económico.

Ángel Alberto Soria
24 de Septiembre 43 
La Trinidad-Tucumán